El básquet educa


El deporte en general es una buena manera de inculcar desde etapas tempranas ciertos valores que, con el desarrollo de las niñas y niños, pueden influir en su forma de ser. El basquet es una buena forma para mejorar la actitud de chicxs ante la vida, un juego donde participan todxs por igual, se inculcan valores, se facilita y entrenan las habilidades sociales y donde se desarrollan hábitos de vida saludables. 

El basquetbol se basa en valores que le dan sentido por ello adquiere la importancia que tiene a nivel formativo humano. Los más visibles, a mi modo de ver, al margen de la edad son: compromiso, esfuerzo, compañerismo, disciplina, respeto, sacrificio y superación personal. Emanuel Ginóbili expresaba al respecto “Uno no es un ganador por conseguir la medalla de oro. Para mí, ganador es el que, dentro de sus posibilidades, logra superar las expectativas... Transmitir conducta, valores, esfuerzo y solidaridad va a ser más importante que cualquier medalla.”I

El compromiso del entrenador/ra debe ser, no sólo de enseñar la práctica deportiva, sino también de aprovechar el gran instrumento que puede ser el básquet para la educación y la formación de valores. Como expresara Josep Guardiola “La herramienta más educativa que yo he tenido ha sido a través del deporte. Allí he aprendido a aceptar la derrota, que otro es mejor, a levantarme después de no haber hecho bien las cosas, esforzarme para hacerlo mejor...”II  Hacer énfasis en los aspectos técnicos o competitivos puede llevarnos a tener quizá algún jugador/ra en el deporte profesional, pero no debemos olvidarnos la importancia de formar mejores personas siempre y a través del deporte.

Las habilidades y relaciones sociales en nuestra vida son de suma importancia. En este sentido, la práctica deportiva puede convertirse en un hábito trascendental y de gran ayuda para desarrollar la capacidad de trabajar en equipo, de cumplir normas, de mejorar la comunicación, la humildad, el respeto por el otro, etc. 

La actividad física además de favorecer el desarrollo físico y psicológico de las personas, aporta beneficios e inculca hábitos de vida saludable. Quienes practican básquet, o cualquier otro deporte, tienen menos posibilidades de caer en adicciones y/o conductas peligrosas, ya que aprenden la importancia de cuidarse adquiriendo hábitos sanos para la vida como la alimentación, la higiene y el descanso. 

Contribuir a la formación de la persona en todos los aspectos individuales, además de lo que puede lograr cada alumno siendo parte de un equipo, constituyen cuestiones que un entrenador debe siempre tener presente.



Fuente: Fragmentos de notas en “El Gráfico” y Conversaciones sobre el futuro. 
Ph: Campus Audie Norris (Barcelona, España 2017)