Kinesiología Deportiva: la propiocepción


El Lic. Carlos Escudero nos habla de cómo prevenir las lesiones deportivas, regulando la dirección y el rango de movimiento, permitiendo reacciones y respuestas automáticas a través de la propiocepción. 

A diferencia de los cinco sentidos de exterocepción (visión, gusto, olfato, tacto y audición) por los que percibimos el mundo exterior, la propiocepción es un sentido de interocepción por el que se tiene conciencia del estado interno del cuerpo. La propiocepción es el sentido que informa al organismo de la posición de los músculos, es la capacidad de sentir la posición relativa de partes corporales contiguas. 

La propiocepción regula la dirección y rango de movimiento, permite reacciones y respuestas automáticas, interviene en el desarrollo del esquema corporal y en la relación de éste con el espacio, sustentando la acción motora planificada. Otras funciones en las que actúa con más autonomía son el control del equilibrio, la coordinación de ambos lados del cuerpo, el mantenimiento del nivel de alerta del sistema nervioso y la influencia en el desarrollo emocional y del comportamiento. 

El sistema propioceptivo incluye a cualquier receptor sensorial o terminación nerviosa que aporta sensibilidad interna o propioceptiva del cuerpo. 

Disfunción del sistema propioceptivo 

La disfunción de este sistema se expresa en torpeza motriz: dificultad para mantener cabeza y cuerpo erguidos, realizar actividades coordinadas con las dos manos y manejar herramientas. También se observa falta de concentración, por inquietud postural, rigidez de tronco y ausencia de noción de peligro. 

Cómo actúa la propiocepción 

La propiocepción actúa como mecanismo de defensa ante movimientos que puedan lesionar una articulación. Si no es correcta (es lenta o desproporcionada) o no actúa con la rapidez suficiente para prevenir un movimiento exagerado, puede derivar en una lesión grave. Por ejemplo, cuando pisamos el borde de una piedra o un desnivel del terreno. Se podría decir que es la comunicación que se transfiere a través del Sistema Nervioso Central dando instrucciones al músculo de cómo contraerse, al ligamento de cómo hacer un buen sostén entre huesos y a toda la cápsula articular para resistir cualquier tracción, torsión, vibración o golpe. De este modo nuestro movimiento es más coherente y eficaz. 

Ejercicios para trabajar la propiocepción 

Fundamental para prevenir lesiones, la propiocepción regular la dirección y rango de movimiento y permite reacciones y respuestas automáticas. 

Para un corredor, tanto para el amateur como para el profesional, las lesiones son vistas casi como verdades tragedias. Dependiendo de su gravedad, pueden echar a perder mucho del trabajo que veníamos realizando. E, incluso, en los peores casos puede marcar el final definitivo de nuestra puesta a punto. A la espera de evolucionar lo mejor que se pueda, para volver a empezar. Lo que las convierte, inevitablemente, en nuestro máximo enemigo. 

Si bien en general las lesiones son accidentes fortuitos. Es decir, cosas que no se preveen ni se anticipan. Lo cierto es que hay diferentes formas de preparar nuestro cuerpo para prevenirlas o, al menos, reducir su impacto negativo. 

Trabajar nuestra propiocepción es una de las formas más efectivas para evitar las lesiones que tanto malestar nos generan. 


Lic. Carlos Martín Escudero 
Licenciado en Kinesiología y Fisioterapia. 

Articulo extraído del sitio web "San Luis de elegante sport"