Amor por el juego



Disfrutar
Es muy difícil que puedas hacer algo bien si no lo estás disfrutando. Si querés tener un buen desempeño, tenés que disfrutar lo que hacés. Es una condición previa del rendimiento. Tenés que dejar a un costado los miedos, las expectativas de los otros y sus críticas. Tenés que conectarte con lo que estás haciendo, ir momento a momento y disfrutar que estás ahí, en el medio de la escena, siendo protagonista de lo que sucede.

Pasión
La pasión que volcás en tu trabajo es resultado de dos variables. La primera variable son las condiciones de tu propio trabajo: tu jefe, la tarea, la cultura de la organización. La segunda variable es tu postura respecto al trabajo: si es un medio para ganarte la vida o un espacio para realizarte. Solo sentís pasión por lo que hacés cuando el trabajo te expresa y te sentís bien tratado.

Un gran jugador
Para ser un gran jugador profesional debes mantener un alto espíritu amateur. El practicar deporte en forma amateur conserva el amor por el juego, el superarse a sí mismo y a los obstáculos. En las competencias profesionales más difíciles gana aquel que pone más de ese espíritu en juego.

¿Profesional o amateur?
Felipe Contepomi, ex capitán de Los Pumas, dice que hay que ser ambas cosas al mismo tiempo. Él dice que fue un profesional cuando era amateur, por la forma en la que entrenaba (el profesionalismo con el cuál se preparaba) y un amateur cuando era profesional, por la forma en la que sentía el deporte (los valores que ponía en juego). Un profesional que sigue siendo amateur cuando ya no lo es y un amateur que es profesional cuando todavía no lo es.

¿Por qué Brasil siempre sale campeón del mundo?
Creo que es porque ellos consideran que su trabajo sigue siendo un juego. Es muy interesante ver el juego de los niños. Los niños juegan sin pensar en el resultado final (ganar/perder), ellos están
inmersos en el juego en sí (no pensando en el que dirán). 

El amor al juego
“Las ganas de jugar le hacían cosquillas por el cuerpo. No quería que los partidos terminaran nunca. Cuando caía la noche, los funcionarios intentaban en vano, echarlo de los entrenamientos. Querían arrancarlo del fútbol, pero no podían, porque era el fútbol quien se negaba a desprenderse de él.” Eduardo Galeano sobre Adolfo Pedernera, eje de La Máquina de River. El amor por el juego es lo que sostiene el desarrollo del talento en un jugador. Nadie pasa tantas horas en algo que no ama.

Fútbol brasileño
“Así nació un estilo, abierto a la fantasía, que prefiere el placer al resultado. Desde Friedenreich en adelante, el fútbol brasileño no tiene ángulos rectos, como tampoco lo tienen las montañas de Río de Janeiro ni los edificios de Oscar Niemeyer”. Eduardo Galeano en “El Fútbol a sol y sombra”.

El escorpión
¿Por qué René Higuita hace el escorpión y no agarra mansamente la pelota con las manos y la aprieta contra el pecho? ¿Por qué pone en riesgo así a su equipo? ¿Por qué es tan egoísta? Hay jugadores que les gusta ganar pero no pueden sacarse de encima el placer de jugar. Encuentran mucho más placer en el juego que en el resultado. Me veo tentado a decir que esos jugadores no ganan tantos campeonatos como nosotros los medidos, sensatos y racionales pero no estoy seguro que sea así. Sí estoy seguro de algo: cuando estas cosas les salen bien, el mundo es más lindo. 

Libro: De la cabeza, por Carlos Saggio
Capitulo 1: Jugadores de alto rendimiento
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