Ganar y Perder



Pagar el precio 
La tristeza por perder en el deporte es el precio que se paga por la felicidad del triunfo. Entrar al mundo del competir tiene ese costo. Disfrutar de la alegría inmensa del triunfo trae aparejado sentir en los huesos la tristeza de la derrota. Uno se hace un digno ciudadano de este ámbito aceptando la derrota como un caballero. Hoy uno paga el precio para tener derecho a disfrutar mañana. 

Uno no elige cuando ganar pero puede elegir cuando ser digno 
"Hay personas que odian perder pero saben perder. Uno no pretende gente que quiera perder, o que guste de perder. Uno quiere gente que aborrezca perder, que quiera tanto la vida que quiera ganar siempre, pero que entienda que no, que no se puede, y que aunque uno no puede elegir cuando ganar puede elegir cuando ser digno." 

El mal ganador no tiene recorrido 
"Todos queremos ganar. En el deporte, en el fútbol, en la vida, todos buscamos resultados. Pero también debemos trasladar la ética y la buena conducta personal. Es más apreciado y valorado un buen perdedor que aquel gana de manera soberbia o vanidosa. Pues eso no dura nada. El mal ganador no tiene recorrido. Un ganador tonto, estúpido, siempre es peor que aquel que le toca perder pero lo sabe hacer. En la derrota también se aprende. La derrota también es didáctica. Nosotros ahora hemos perdido pero lo hemos hecho con dignidad. No creo que la derrota deba ser un sufrimiento para nadie. No debe ser un drama. No se debe caer en el extremismo. Prefiero ganar, pero estamos obligados a demostrar un buen proceder. Se puede fallar en un gol pero en lo que no podemos errar es en la forma de comportarnos." Vicente del Bosque, técnico campeón del mundo con la selección española de fútbol. 

Quedarse con las manos vacías 
El deporte te expone a la sensación de haberlo dejado todo y quedarte con las manos vacías en el último segundo por una jugada que se da una vez en mil. Ese vacío te expone a dos caminos: el hundirte en eso que sentís o el redoblar los esfuerzos para dejar de sentirlo. Un camino o el otro lo tomas de acuerdo a tu carácter. Están quienes hacen los deberes de que tienen que mejorar para no depender de esa ultima bola, y quienes pasaran de largo y no aprenden nada de la experiencia. El vacio es tan insoportable que algo tenes que hacer con él. 

Saber perder 
Lo que más admiro de Manu Ginobili no es su capacidad de ganar sino su humildad en la derrota. Una persona muy ganadora que acepta perder y los méritos de su rival es doblemente fuerte. Aquellos que no saben perder ponen de manifiesto su debilidad, su inseguridad. Las personas son más fuertes cuando aceptan sus limites y trabajan para superarlos. Una derrota es un aviso, un empujón hacia adelante, nunca una sentencia. Una derrota es una foto y no toda la película. 

No deja de ser un juego 
Perder es una de las posibilidades. No hay que dramatizar las cosas. Hay veces que toca ganar y otras no. Creo que lo importante es que un equipo de su mejor esfuerzo en la cancha. Podés tener un día con más o menos suerte. Hay que seguir adelante y buscar una nueva oportunidad de estar ahí. Aunque haya que esperar cuatro años. En el medio habrá un montón de alegrías y tristezas nuevamente. No deja de ser un juego. 

Perder 
Perder es una sensación muy desagradable. Perder es quedarte en la puerta después de hacer una larga fila. Perder es buscar causas y no saber que fue lo que nos puso ahí. Incluso cuando quizás lo único que hubo fue azar. Perder es lo que te hace fuerte. Perder te lleva a buscar dejar este momento. Los que ganan han perdido y han querido salir de ese lugar. 

Luchar 
Hay veces que hay que seguir luchando. Dar un paso más aunque no se vea la luz, el final del camino. En esos momentos hay que sacar fuerzas de donde no se tiene. En esos momentos uno se gana el apodo de guerrero. El alma se templa. Y solo hay que esperar que las cosas cambien mientras uno se mantiene en la constancia de la lucha. Uno esta orgulloso de aquel que se muestra firme en sus convicciones, que le pone el pecho a las dificultades. Uno admira a esas personas. 

Resistir 
Hay veces que hay que agarrar fuerte el remo y remar. Hay que tirar los planes y dejar de lamentarse por el mundo que soñamos y no vino. Hay veces que la meta es solo ir perdiendo 1 a 0 y esperar que pase la tormenta. Agarrarte fuerte y suplicar que cese el viento. Si no sos capaz de hacer eso, vas a perder 5 a 0 al final del primer tiempo y el partido se te habrá ido. Hay un valor en el soportar, en agachar la cabeza mientras te siguen tirando piñas y no sabes en donde estas. Si tu rival te ve sobrevivir después de tanto pegarte, empezará a pensar que eres invencible. Mientras aguantes el 1 a 0 hay partido por delante.


Carlos Saggio (Psicólogo)
Blog: cambalachito.blogspot.com.ar
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