Expertos en mudanzas


Todos los trabajos tienen situaciones poco agradables, hasta el de entrenador o jugador de básquet. El carácter nómade de la profesión y uno de los detalles más molestos de la temporada, incluso más que una defensa zonal: la mudanza. Historias de desarraigo, amores y odios entre autos abarrotados de cajas.

Hasta las profesiones más hermosas del mundo tienen un costado molesto, engorroso, que forma parte de los sacrificios que hay que realizar cada tanto en pos de continuar una carrera, perseguir sueños o simplemente tener un trabajo en lo que a uno apasiona. Resumido por algún abuelo sería algo así como “si te gusta el durazno, bancate la pelusa”. No es novedad que la vida de un profesional de básquet tiende en su inmensa mayoría a ser nómade, sin poder arraigarse demasiado a un lugar y sólo en algunos casos pudiendo elaborar un sentido de pertenencia. Cada inicio y final de temporada tiene un denominador común: la mudanza. De la aventura de los reclutados de inferiores a la desesperación de los veteranos para hacer entrar todo en un auto en una especie de “tetris habitacional” en el que son expertos. Estudios que se abandonan y retoman, hijos que cambian de escuela y familiares que deben dejar todo para acompañar al jugador. Todo un detrás de escena de la vida del jugador que casi nunca sale a la luz, pero que arroja un sinfín de situaciones curiosas. Y que vale la pena revivir con un grupo de experimentados jugadores que pasaron o están en la Liga Argentina. Pase y vea.

Aquellos que vivimos de esta profesión (entrenadores y jugadores) somos nómadas, vivimos con la valija hecha y nos vamos moviendo de un lugar a otro sin lograr estabilizarnos en ninguno. Esa situación, tan cotidiana para nosotros, tiene un componente emocional muy fuerte que no todos estamos preparados para soportar.

Estar lejos de los hijos, de los amigos o de las comodidades del hogar son realidades palpables que nos demandan un esfuerzo muy grande para poder sobrellevarlas y evitar que se transformen en un condimento negativo que nos impida realizar bien nuestra labor deportiva y profesional.

Horacio Seguí dijo: “Los entrenadores vivimos alquilando. Alquilamos casa, amigos, jugadores, club, colaboradores. Todo en nuestra profesión es temporal, hay que tener la valija lista y estar preparado para esto.”

Fuentes: 
David Ferrara (liganacional.com.ar) 
Daniel Beltramo (coachbeltramo.wordpress.com)
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Fabricio Salas
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